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Rabócheie Dielo - Iskra. Respuesta a la respuesta de Kike

El problema surge más o menos así. Chico conoce a Chica. Chico escribe un poema de amor y su amigo piensa que es súper cursi. Hechas las presentaciones, vamos al lío que es largo.

En primer lugar, creo que sería oportuno justificar el por qué de meterme en este fregao. Como ya dije anteriormente, la culpa la tuvo en cierta forma Cero ya que, gracias a una entrada suya, me plantee la cuestión como reafirmación de mis principios y puesta en común de los mismos.
Una vez salvada la justificación, vayamos a lo que importa.

La aparición del binomio comunismo-muerte no es casual ni, a mi juicio, equivocada. Aparecen juntos porque desafortunadamente los comunistas tenemos un estigma que, infundado o exaltado, debemos de quitarnos a la luz de nuestra acción y de nuestro pensamiento. Reafirmar que reniego de la muerte no es algo singular dentro de los comunistas, pero sin embargo es algo que debemos dejar bien claro desde el principio. Nos guste o no, es una marca que llevamos aparejada y que es hora de ir empezando a aclarar quién debe llevar esa marca verdaderamente (Obama, Zapatero, Merkel…). No es que necesariamente los comunistas tengamos que “expiar” nuestros pecados pasados a cada paso que damos, cosa que como bien dices, los católicos no hacen; sino que debemos dejar bien claro que los pecados pasados no tienen cabida en nuestro presente ni en nuestro futuro. Que no alzaremos la voz gritando (como algún energúmeno hace) “Slava Stalin”.

No es una expiación, es una declaración de intenciones. Por tanto no se mira al pasado, sino más bien al presente.

Lo que sí me parece que flaquea un poco en tu respuesta es el párrafo aquel en el que señalas que “hasta nuestra santísima constitución - tan "democrática" ella - prevé la pena de muerte”. ¿Y qué? ¿Quiere decir eso que, por muy democrática que sea una Constitución, o la voluntad de un pueblo, se debe permitir una bravuconada como la pena de muerte? Me temo que no. Por muchos enemigos internos que existan, la muerte no erradica el problema, solo lo aplaza. Y vuelvo a recalcar, cárcel o privación de libertad no es equivalente a la muerte. Y si es verdad que es la mayoría social la que desea cierta situación y “los menos” los que se oponen a ella, confío en que el problema de espacio carcelario no sea tan grave.

El siguiente párrafo aun adolece de más error.
Más que suene esto a justificación barata, antes de nada hay que desmontar esa falsa teoría de que el capitalismo es bueno porque no mata ni depura ideológicamente. Que lo segundo es una realidad me basta citar la Caza de Brujas, el alter ego de las depuraciones de Stalin. Que lo primero es realidad solo basta con acudir a las cifras de muertos anuales de hambre, malnutrición o enfermedades que tienen curas. Habría quien me diría que eso no es atribuible al capitalismo. Todo lo contrario, todo sistema económico es una forma de generar y distribuir la riqueza (entre otras cosas), y el hecho de que haya quienes no tengan la suficiente riqueza ni para comprar lo básico para vivir, es una causa directa del sistema capitalista. Basta ya de tener que justificarnos nosotros cuando son ellos los que cada año siguen matando de hambre a millones de personas.
Yo no justifico el capitalismo ni lo disculpo. Al contrario, lo condeno como tú haces. Yo tampoco justificaba ni disculpaba al “socialismo real”; al contrario lo condenaba. Buscas una cierta justificación en igualar ambos… Si los estas igualando, ¿Por qué a uno lo intentas justificar, aunque solo sea un poco, y al otro no?

A cada párrafo la verdad es que la cosa va pintando peor.
Pero volviendo al socialismo, es obvio que a priori, y teóricamente, no debería ser algo justificable y "decoroso" que se mantenga la pena de muerte. Pero esta situación solo se puede producir cuando en el país socialista que aspiramos a concluir tenga la suficiente estabilidad. Si un sistema, en cambio, peligra su estabilidad, todos los mecanismos que articule serán legítimos (para ese sistema) para mantener su estabilidad.

¿El fin justifica los medios? Quizá si, o quizá no. No entrare en esa discusión. Pero, ¿Acaso se usaron todos los medios antes de llegar al último y más definitivo medio, la muerte?

Siguiendo por “Por lo tanto, no es que la violencia llegado el caso sea algo justificable. La cuestión es que hay momentos que la violencia contra el sistema es totalmente necesaria. Ahora podremos entrar a valorar esos supuestos, esas posibilidades y esas condiciones que se tienen que dar para usar la violencia, pero llegado el caso, ningunas elecciones que hayamos ganado harán que el capitalismo no saque los tanques a la calle como hiciera con Allende o hiciera en España.”. A esa cuestión ya contesté cuando decía “[…] salvo que esos tanques sean usados para combatir los tanques que saque el capital derrotado para destruir lo que democráticamente la gente ha querido construir. Si ese es el caso, no os quepa la menor duda de que nos veremos en las trincheras.”

Y, finalizando yo también, en respuesta a tu último párrafo, no quiero desligar a Lenin o a Fidel de la obra de Marx. Aplicaron y aplican el marxismo; y condujeron y conducen a su pueblo hacia él, acercándolo. Pero lo que no hare será, aceptando sus luces, negar sus sombras. Ya que la cuestión del respeto a la vida del ser humano es para mí más fundamental que la elaboración de un plan quinquenal o que la paz de Brest-Litovsk, por muy positiva que esta fuese. No me atreveré a menospreciar la labor de estos camaradas, pero si espero que se me permita discrepar mucho en el sentido de que, si para ellos comunismo podía significar asesinato, no me atreva a considerarlos a la altura de esa misma palabra. De esa misma idea.

Salud y espero que te haya gustado mi contestación. Un abrazo.

¿Qué es para mí el Comunismo? Parte II -Aclaraciones, Democracia y Revolución-

Aquí planteo la segunda entrega de la serie ¿Que es para mí el Comunismo? con la intención -sobrevenida- de hacer unas aclaraciones previas. Esta segunda parte no estaba dentro de los planes, o al menos no de este modo, pero fuerzas externas me obligan a ello. Por cierto, que conste que no me parece bien que porque tú tengas acceso a los medios de comunicación se comente más sobre mi entada en tu blog que en el mio ;-).

Pero vayamos directos al meollo del asunto. La muerte. El principal foco de debate debía girar en torno a este termino, sin embargo con un descuido sustituiste en tu interpretación "muerte" por "uso de la violencia", y es ahí donde radica el principio de las malinterpretaciones que ahora creo que debo aclarar.

Donde yo uso muerte me refiero explícitamente a eso: Muerte. Asesinato, ejecución sumaria. Pero es cierto que el termino no esta definido bien al cien por cien en mi anterior entrada y por eso creo que es necesario para evitar malinterpretaciones pasar a definir "muerte" un poco mejor. Muerte es para mí todo aquel asesinato a sangre fría que, sin amenaza real de muerte, provoca uno sobre otro. Es decir, y poniendo dos ejemplos que saldrán también más adelante, la muerte se produce "en el paseillo" pero no en la trinchera. Creo que con eso ya habrá quedado, someramente claro que es muerte o, mejor dicho, a qué me refería yo con "muerte".

Pones como ejemplo en tu blog que, aunque hubiese una mayoría social que demandase el cambio del poder establecido por otro más justo, no tardarían las élites dominantes en "abrir fuego", recordando bien claros ejemplos como el Chile del 73 o la España de 1936. No puedo ni quiero quitarte la razón sobre eso. Aunque bien es cierto que donde antes se daban golpes de Estado, ahora se hace evasión de capitales. Pero volviendo al tema, no implica el no-uso de la muerte que, necesariamente, se tenga que tolerar que alguien se oponga a lo que dicte la mayoría social alzándose en armas; pero tampoco quiere decir que tengamos que ejecutar en las plazas publicas a los burgueses ahorcándolos con las tripas del ultimo burócrata.

Y esto enlaza directamente con las otras dos partes: Democracia y Revolución. Como aclaración indicar que utilizare la palabra "democracia" en el sentido actual (dictadura del capital con señuelos como elecciones periódicas y demás). Para mi, la Democracia es la única herramienta de la que nos debemos valer para lograr la Revolución. ¿Acaso significa eso sacar los tanques a la calle cuando, democráticamente, se pueda iniciar una vía al comunismo, simplemente porque se goce del apoyo popular? Rotundamente no, salvo que esos tanques sean usados para combatir los tanques que saque el capital derrotado para destruir lo que democráticamente la gente ha querido construir. Si ese es el caso, no os quepa la menor duda de que nos veremos en las trincheras.

Es decir, que solo a través de la victoria democrática es posible la Revolución; eso sí, victoria democrática en sentido estricto. En la Cuba previa a 1959 no existía la forma de que la mayoría social demostrase cual era su voluntad de una forma directa, objetiva y palpable. Por lo tanto la Revolución era, en sentido estricto, la culminación de un proceso democrático, aunque tuviese sus deficiencias procedimentales como ya expuse en la anterior entrada.

Por eso, Revolución es entendida por mí como el cambio de un sistema productivo por otro (del capitalismo al socialismo), y que la única justificación que la Revolución tiene es que sea deseada por la mayoría social de forma directa y sin tapujos. No serán las élites de nadie ni los redentores de nadie los que deban decir cuando es necesaria la Revolución. En todo caso, serán las élites (vanguardias, los mas concienciados) aquellos que convenzan a la mayoría social de que es necesaria la Revolución, y que esta llegue a través de un proceso democrático (que, dicho sea de paso, no es necesario que sea a través de unas elecciones, sino que muchas veces una manifestación multitudinaria expresa mucho mas el sentir de un pueblo que unas elecciones periódicas y guiadas por los medios de comunicación).

Primero se me ha tachado de comeflores y sé que seguidamente se me tachará de utópico por obviar la realidad de que concienciar a las gentes es algo en extremo dificil dadas las relaciones de producción existentes, el ritmo de vida impuesto por el sistema de producción existente y la existencia de satelites desinformadores que son garantes del sistema. Bien, no obvio esa realidad pero tambien sé que nadie dijo que esto tuviese que ser fácil. En mi centro de estudios, en mi colectivo y en mi Asamblea lo he dicho varias veces: "donde ellos (las clases gobernantes) hacen dos actos nosotros debemos hacer veinte", porque señores " la emancipación de la clase obrera debe ser obra de la propia clase obrera". Y si es de otra forma, dicha emancipación habrá nacido con un vicio incurable que poco a poco la corroerá como la carcoma a la madera.

PD. Gracias Cero por hacerte eco de mi entrada, y por tener la gentileza de confrontar tu opinión con la mía. A esta parte aun le seguira una tercera, porque toda buena saga que se precie debe tener tres partes, que por eso Marx invento las trilogías*.

*PD2. ¿Alguien conoce una cuatrologia? ¿existe alguna palabra que exprese el sentido de cuatrologia?

Arranca el XVIII Congreso del Partido Comunista de España

El Partido Comunista de España, mi partido, inicia mañana su XVIII Congreso. Un Congreso que no será según parece el que todos los comunistas desearíamos, pero sin embargo es el que, al parecer nos merecemos. Debe ser un Congreso de relanzamieno, de impulso revolucionario hacia la sociedad. Pululan enmiendas sobre el marxismo-leninismo y el centralismo democrático; dificilmente salgan adelante, y si salen seguramente vacías de contenido. Sin embargo ahí están. Quinientos y pico delegados representando a mas de doce mil militantes. Esa es la fuerza del PCE, mas aquella que debemos recuperar. Esa fuerza que esta en la calle, en el paro, tras una caja registradora, en los escenarios, en las escuelas y universidades... en definitiva en todas las mentes que creen en un mundo mejor, en un mundo comunista.

Ese es el objetivo, relanzar al PCE. ¿Lo lograremos? puede que sí. ¿Será el relanzamiento soñado? seguramente no. Habrá que seguir luchando, y muy probablemente en otro grado y de otra forma, pero lo que es seguro es que habrá que seguir luchando, porque el mundo no se para y nosotros somos los mandados a hacerlo girar mas rápido aun, tensando las cuerdas para que salte en mil pedazos y se reoriente hacia un horizonte revolucionario aglutinando a todas las fuerzas de espiritu alternativo y revolucionario. Ese es el PCE que necesitamos. A esa vanguardia efectiva y plenamente consciente de las necesidades y carencias del movimiento obrero y el acicate de la lucha social (unas veces velada, otras a cara descubierta).

Sin embargo, la negatividad es mayor en mi que el sentimiento positivo; probablemente como dijo el camarada Julio Anguita este XVIII será otro más. Salvo cambios de ultima hora -posibles en un Congreso- este XVIII Congreso del Partido Comunista de España, será otro más.

Para trasladarnos si será un Congreso más o no, Cero (Don Cero, si lo prefieren) nos intentará contar lo que los demás no nos cuentan. Aunque esperemos que la siempre activa rojosfera, como algunos llaman, nos mantenga al tanto de las noticias, como tambien espero nos reporte informacion el Twitter PCEero

Partido Comunista de España, en ti confiamos; confiemos en los comunistas.

Los errores de Marx

Karl Marx es, como saben, el padre – junto a Engels del marxismo –. Es fundamentalmente, de esa dupla creadora, el intelectual económico (amén de otras cualidades). Suyo es el libro Das Kapital (El Capital), obra culmen del marxismo y el análisis pormenorizado y mas perfecto, a su misma vez, del capitalismo. Contra este insulto (el que un marxista - ¡el Marxista! – escribiese la obra culmen del capitalismo), se han conjurado a lo largo del tiempo varios cientos de economistas, divulgadores, analistas… intentando decir, sin acierto, que Marx esta y estuvo equivocado.

Sus argumentos se suelen condensar en dos. De un lado, el conocimiento perfecto del mercado que Marx atribuía – como Adam Smith – a los empresarios; y del otro, un supuesto olvido sobre la, al parecer evidente, escasez de recursos. Comentemos brevemente ambas.Cuando a Marx se le critica por el “error” sobre el conocimiento del mercado, se le convierte, inmediatamente, en un autor de economía de la empresa. Se le remueve de su puesto de economista político para malmeterlo en la desagradable disciplina que estudia el funcionamiento de la empresa. Marx, no explicaba cuales debían ser las actitudes del empresario y sus capacidades; Marx simplemente hablaba de cómo el dinero se transformaba en capital y de cómo este solo se utiliza, por medio de los empresarios, para aumentar el capital. Marx no describe el deber ser de los empresarios, Marx describe el ser de los empresarios. Es decir, que Marx no se mete en si los empresarios tienen un conocimiento perfecto del mercado o no; o incluso en si el capitalista debe ser diferenciado del empresario – esa es una cuestión trivial –. La raíz y el fundamento de Marx van mucho más allá. La raíz y el fundamento de Marx es, sin más, el carácter de dominación y alienación del capitalismo a través de las actividades bien de los capitalistas, bien de los empresarios.

Sin embargo, y a pesar de la importancia de la supuesta “teoría del empresario” de Marx, produce mucho mas quemazón la infantil critica a Marx sobre el “descuido” que en su obra tiene con la escasez de recursos. Y esta crítica se fundamenta en la frase de Marx – y del comunismo entero –: “¡De cada cual, según sus capacidades; a cada cual según sus necesidades!”. Esta frase que tanto miedo da, es interpretada por los infantiles economistas como un llamado a la Tierra para que de sus adentros provea a los humanos de recursos ilimitados. Solo a aquellos que adoran dioses en forma de “Manos Invisibles” y de “Autorregulación de los Mercados” se les podría ocurrir la desfachatez de convertir a Marx en un adorador de la Madre Gea y en un ignorante de la situación general de los recursos. Cuando Marx habla de “a cada cual según sus necesidades”, no cabe la menor duda de que se refiere a que, una vez desaparecido el sistema de explotación del hombre por el hombre y de la diferenciación entre trabajo manual e intelectual – amen de la consecuente conciencia humana, lógica en el comunismo –, de entre los recursos existentes no existe motivo alguno para diferenciar entre hombres, pues todos los hombres independientemente de sus capacidades concretas poseen por si – repito, en la fase más elevada comunista – la potestad de conseguir aquello que cualquier otro hombre pueda poseer. Es decir, que cuando Marx se refiere a “a cada cual según sus necesidades” no habla del reparto, sin planificación y equitativo de Todo para Todos, sino que se refiere al reparto planificado de entre lo que hay, lo que cada uno – plenamente consciente de su papel como persona en sociedad– necesite.

Por tanto, es cierto que la teoría de Marx constituye un núcleo duro que, con el paso del tiempo, hay que ir adaptando – haciendo ejemplo del materialismo histórico y dialectico – a las situaciones que la realidad en cada momento nos plantea. Sin embargo, parece digno de regocijo para un marxista como yo, el hecho de que cada día un profesor universitario intente “acabar” con la teoría marxiana de la economía, y que cada día fracase en su intento.

La derecha es revolucionaria

Perdón. Por tres motivos. El primero por empezar una entrada pidiendo perdón; eso convertirá esta entrada en desechable en el primer vistazo... pero no seáis tímidos, ¡que aun quedan dos perdones y algún tipo de conclusión!

El segundo perdón se lo pido al señor que se sentó en 59'' entre Labordeta y Calleja, y justo enfrente del director de 20Minutos. Le pido perdón por no recordar ni su nombre ni el medio en el que trabaja. Es una putada que hablen de ti sin documentación, bibliografía o una triste fotografía pero... en Siberia a veces pasa eso (y cosas peores).

El tercero, es el titulo. Obviamente la derecha no es revolucionaria pero... al menos sabe en que mundo vive. En su mundo; y cuando digo en su mundo digo en nuestro mundo hecho a imagen y semejanza de ellos, de los de derechas. Y eso ellos lo saben. Lo triste es que los demás parece que no lo han entendido del todo.

Tras los perdones, viene la explicación a esta chocante introducción. Os pongo en antecedentes. Estaba yo viendo 59'' en el momento exacto en el que hablaban de la nimia (va por ti Cero) pensión que le ha quedado al majo este que trabajaba en el BBVA, Goirigolzarri. Todos, los contertulios, tenían las manos puestas sobre la cabeza hablando de inmoralidad, de falta de estética e incluso alguno blasfemo hablando de injusticia. Todos a excepción del caballero al que le reitero el segundo perdón que pedía y que ruego me lo conceda. Este hombre, el mas derechoso de ellos, lo tenia claro. No existe mal en que el del BBVA se lleve ese pastizal; o al menos no lo habrá hasta que la Asamblea de accionistas, diga que lo hay; decía el hombrecillo misterioso. La libertad de empresa y el capitalismo significa eso: Una empresa privada hace lo que quiera, respetando los mínimos, con su capital; si no les gusta, cambienlo, pero es lo que hay; sentenció el hombre sin nombre.

Lo mejor de todo: tiene mas razón que un santo. Ponerse las manos en la cabeza por este asunto, es ponerse las manos en la cabeza contra el capitalismo, es afilar las bayonetas. Y si no lo es, entonces es que algo falla. Y falla la percepción de que el capitalismo es algo bueno, bonito -y si hablamos de despido, generalmente-, barato. No lo es, y quienes luchan por "mejorarlo", están -como dijo Lenin- condenados al fracaso. El único arreglo al capitalismo es su destrucción. En esas indicaciones apuntaba el señor desconocido. ¿Seremos capaces de hacerle caso o, al menos, de ser coherentes con el sistema que cada uno de los ciudadanos -incluidos los mercenarios del Word de oficina que se sentaban en la misma mesa que el tipo de cuyo nombre no me acuerdo- queremos? No nos pongamos las manos en la cabeza, afilemos bayonetas.

Mi primera vez

No me pienso poner a contar mis intimidades privadas. Sin embargo, sí contaré mis intimidades públicas. Ayer me estrené. No fué ni mucho menos como imaginaba, pero me gustó. No me lo curré como quizá debía habérmelo currado, pero al final lo hice. Fui a la Fiesta del PCE. Y costó llegar. 5 euros para ser exactos. Sólo fui un día, el sábado, porque a mi amigo (el que ponía el coche) le surgieron varios percances. Sin embargo, como digo, llegué.

La Fiesta me sirvió para comprobar por mis propios ojos que la propaganda contrainformativa se equivoca. Somos camaradas, y muchos. Cada uno con sus peculiaridades, pero gente seria, militante y formal. Ayer me sentí orgulloso de pertenecer al Partido Comunista de España por sus gentes, por el gran Marcos Ana, por mis compañeros y por mis camaradas, por el tipo que nos hizo los bocadillos para comer y por el notas que mantenía una extraña conversación monologada con El Cabrero (concierto impresionante, por cierto).

Cuando se te erizan los pelos al cantar, con unas 4000 voces más (voz arriba, voz abajo; es difícil contar gente dando saltitos), a capella La Internacional, te das cuenta de que no es sólo un himno, no es un recurso litúrgico: es La Canción. La tuya y la mía, la de los que queremos dar la vuelta a este mundo, a este sistema. Eso es La Fiesta; tu y yo aprendiendo y escuchando recursos con los que dar la vuelta a este sistema capitalista.

También se aprende en La Fiesta el porque de las escisiones, las luchas internas y las disputas varias. La culpa es de la comida. No es posible que te tires cuarenta y cinco minutos esperando para un maldito bocadillo (miento, eran dos) y que luego llegue alguien, el que esta justo delante tuya, y ponga a pedir cochifrito, pescadito frito, tortilla, un plato de queso y otro de jamón. Lo raro, ante situaciones como esta, es que no nos matemos. Pero salvando el hecho de que había mucho pedigüeño para tan poco cocinero, se puede decir que La Fiesta mola.

Mola porque los militantes están participativos, porque escuchan y hablan, porque comparten sus opiniones, debaten, analizan y sintetizan y lanzan propuestas. No somos vanguardia por el hecho de denominarnos así, pero sin duda llegaremos a serlo, porque hay militancia.

También tenemos históricos, gente como Marcos Ana, que con su ejemplo hace militancia. Esos son los imprescindibles. Luego tenemos otros, que hablan desde los escenarios; y poco mas. Cuando Marcos Ana hablaba, la gente escuchaba deseando aplaudir; con otros nos tenían que encender las luces.

En definitiva, eso es La Fiesta, esa es mi visión de La Fiesta. Una Fiesta de comunistas, de camaradas. Una Fiesta en la que uno se siente comunista, en la que se siente camarada. ¡Viva La Fiesta del PCE y las gentes del PCE!

Se abrirán las grandes alamedas...

Hace hoy treinta y seis años murió en Chile, con la dignidad de sólo los mejores, el camarada presidente Salvador Allende Gossens. No tengo palabras para él, pues no podría hacer justicia ni a una mínima parte de lo que se merece.

Les dejo por tanto con su discurso a la poblacion chilena, su último discurso. Sin embargo el eco de su voz sigue latiendo en los tímpanos de esa juventud revolucionaria que ansía terminar el trabajo iniciado por nuestros históricos como, en este caso, Salvador Allende.



Seguramente ésta será la última oportunidad en que pueda dirigirme a ustedes. La Fuerza Aérea ha bombardeado las torres de Radio Postales y Radio Corporación. Mis palabras no tienen amargura sino decepción Que sean ellas el castigo moral para los que han traicionado el juramento que hicieron: soldados de Chile, comandantes en jefe titulares, el almirante Merino, que se ha autodesignado comandante de la Armada, más el señor Mendoza, general rastrero que sólo ayer manifestara su fidelidad y lealtad al Gobierno, y que también se ha autodenominado Director General de carabineros. Ante estos hechos sólo me cabe decir a los trabajadores: ¡Yo no voy a renunciar! Colocado en un tránsito histórico, pagaré con mi vida la lealtad del pueblo. Y les digo que tengo la certeza de que la semilla que hemos entregado a la conciencia digna de miles y miles de chilenos, no podrá ser segada definitivamente. Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen ni con la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos.

Trabajadores de mi Patria: quiero agradecerles la lealtad que siempre tuvieron, la confianza que depositaron en un hombre que sólo fue intérprete de grandes anhelos de justicia, que empeñó su palabra en que respetaría la Constitución y la ley, y así lo hizo. En este momento definitivo, el último en que yo pueda dirigirme a ustedes, quiero que aprovechen la lección: el capital foráneo, el imperialismo, unidos a la reacción, creó el clima para que las Fuerzas Armadas rompieran su tradición, la que les enseñara el general Schneider y reafirmara el comandante Araya, víctimas del mismo sector social que hoy estará en sus casas esperando con mano ajena reconquistar el poder para seguir defendiendo sus granjerías y sus privilegios.

Me dirijo, sobre todo, a la modesta mujer de nuestra tierra, a la campesina que creyó en nosotros, a la abuela que trabajó más, a la madre que supo de nuestra preocupación por los niños. Me dirijo a los profesionales de la Patria, a los profesionales patriotas que siguieron trabajando contra la sedición auspiciada por los colegios profesionales, colegios de clases para defender también las ventajas de una sociedad capitalista de unos pocos.

Me dirijo a la juventud, a aquellos que cantaron y entregaron su alegría y su espíritu de lucha. Me dirijo al hombre de Chile, al obrero, al campesino, al intelectual, a aquellos que serán perseguidos, porque en nuestro país el fascismo ya estuvo hace muchas horas presente; en los atentados terroristas, volando los puentes, cortando las vías férreas, destruyendo lo oleoductos y los gaseoductos, frente al silencio de quienes tenían la obligación de proceder. Estaban comprometidos. La historia los juzgará.

Seguramente Radio Magallanes será acallada y el metal tranquilo de mi voz ya no llegará a ustedes. No importa. La seguirán oyendo. Siempre estaré junto a ustedes. Por lo menos mi recuerdo será el de un hombre digno que fue leal con la Patria.

El pueblo debe defenderse, pero no sacrificarse. El pueblo no debe dejarse arrasar ni acribillar, pero tampoco puede humillarse.

Trabajadores de mi Patria, tengo fe en Chile y su destino. Superarán otros hombres este momento gris y amargo en el que la traición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor.

¡Viva Chile! ¡Viva el pueblo! ¡Vivan los trabajadores!

Estas son mis últimas palabras y tengo la certeza de que mi sacrificio no será en vano, tengo la certeza de que, por lo menos, será una lección moral que castigará la felonía, la cobardía y la traición.


[Tambien han hablado sobre esto: Rafa, Paco Pinella]

Riesgo, Incertidumbre y Beneficio

Así se titula el libro de Frank Hyneman Knight en el que el autor americano intenta defender la cuestión moral del beneficio -cosa por cierto, bastante difícil-. En su citada obra "Riesgo, incertidumbre y beneficio" Knight desarrolla una serie de cualidades que le son propias al empresario, mejor dicho, desarrolla una serie de funciones que le son propias al empresario. Estas funciones son, principalmente, la anticipación de la renta nacional (es decir, el pago de los salarios previo trabajo) y la determinación de los factores y el coste de estos en el proceso productivo.

Supera así Knight el modelo del empresario organizador de los neoclásicos como Alfred Marshall, donde el empresario simplemente se dedica a controlar el proceso productivo y a abastecerlo, como si de un simple administrador de una hacienda se tratase. Para Knight además, el empresario no solo administra sino que además, tiene que ser capaz de preveer la situación del mercado; así -a través de esa "previsión"- Knight intenta, de forma bastante peculiar, justificar el beneficio.

Knight cometió el error de olvidarse de algo que ya descubrió Adam Smith (que mas tarde desarrollo Marx) y que mis colegas de Pravda-News, tuvieron la bondad de mostrarnos. Es decir -y en síntesis- que la plusvalía, el beneficio, solo procede del único factor productivo capaz de imprimirle un valor ajeno a los productos, es decir de la fuerza de trabajo -de la clase trabajadora-; y que solo a partir de la apropiación de este nuevo valor se puede crear "beneficio". Knight, sin embargo, como decía, se olvido de esto.

Para Knight el beneficio es moral pues se obtiene a partir de las correctas predicciones del empresario. Si este se equivoca en el numero de factores a contratar, en su precio de compra y en su precio de venta; si no es capaz de prever la actuación del mercado ante su producto y actuar en consecuencia, el empresario no obtendrá beneficio. Sin embargo, si es capaz de actuar correctamente anticipándose a todas las variables del mercado (ya sea de factores o del mercado de bienes), entonces es ahí donde se genera beneficio. Para Knight, por tanto, existe beneficio en tanto en cuanto el empresario es capaz de "ganarle la partida" al mercado, y por lo tanto, la justificación moral del beneficio (recordemos que no hay mas beneficio que en el robo de la fuerza de trabajo "extra" a los trabajadores) viene determinada por la actuación del empresario en una situación de riesgo e incertidumbre.

Para finalizar, podemos advertir como Knight justifica acciones ilícitas, como por ejemplo, un robo. El ladrón, actúa en situación de riesgo e incertidumbre (al igual que el empresario), pues desconoce si en la casa a robar hay un doberman, un sistema de alarmas o un sexagenario con una Rémington de caza con los cañones limados bajo la cama. Si el ladrón roba, administrando correctamente el riesgo, entonces debe de ser ovacionado, perdonado y estudiado en las facultades de economía del mundo entero. Si falla, entonces el resto de ladrones tienen justificación moral para apropiarse en el futuro del botín no robado, e incluso de llamarle marxista y expulsarlo de todos los programas docentes de cualquier facultad.

Ese tipejo marxista llamado Adam Smith

Emulando al gran titan Kaneda o Javi o aquel chaval de la tierra de los mineros a cuyos padres les salio un Hijo Rojo, que en su infinita sabiduria nos convido a los miembros de la red a leer las infinitas bondades de Pravda, yo os convido hoy, erigiendome asi fan de pacotilla de estos nobles marxistas, a leer de nuevo al camarada Kike -a quien Marx nuestro señor guarde durante muchos años- en su particular vision de aquel personaje extraño tan odiado por muchos y tan amado por un puñado de hijos de puta (que me perdonen los hijos de puta que no lo aman). Un Adam Smith mas marxista que nunca.

Señores, pasen y vean, y si les gusta, digan que van de mi parte.

Pravda News, Marx y Smith

El marxismo del mercado neoliberal

Es curioso como, sin darnos cuenta, tenemos la vida, de pronto, resuelta. Y en eso estan ahora los culpables de este Kit-kat (la crisis), los grandes capitalistas y entendidos de la economia neoliberal. En su reunion en las fabulosas montañas de Davos (Suiza) se estan proponiendo, como ya lo intentasen hacer - con nulo exito, por cierto - los jefes de estado en su reunion del G-20+1+1, el resurgimiento de este asesino y amado sistema nuestro, el capitalista.

Me resulta chocante enganchar dos terminos tan contradictorios como marxismo y neoliberal, pero parece ser que a los reunidos en Davos no les resulta tan dificil unir esos terminos, a priori, tan opuestos. La planificacion economica, aporte de la economia marxista, y la intervencion estatal son unos de los temas que, a mi juicio, caben reseñar de esa millonaria reunion. Y digo planificacion economica porque a nadie se le escapa pensar , y al que se le escape es muy inocente, que cuando los grandes capitales estrategicos del mundo se juntan para charlar sobre economia, no estan mas que planificando la economia. Repartiendose cuotas de mercado, fijando precios, lineas de actuacion, anticipando sucesos y, logicamente, cargandose el mundo. El libre mercado solo existe en las pequeñas y medianas empresas, para las grandes corporaciones el qué, cómo, cuánto y para quién producir no es mas que puro acuerdo y planificacion previa.

Esos señores que se encienden los puros con billetes de quinientos no sólo han y estan forjando las armas que han de darle la muerte, sino que, además, ponen en pie a los hombres llamados a manejarlas: estos hombres son los obreros, los proletarios.

El libre mercado no es mas que una pantomima tras la que se esconden los que manejan el cotarro. Organismos supranacionales sometidos al poder del dinero que parten y reparten el mundo a voluntad atendiendo exclusivamente a un solo criterio, el que les dicta el capital. Es hora de movilizarse y de organizar, como hacen ellos, el mundo. Pero un mundo que no este sujeto a la voluntad del capital sino a la vountad de la humanidad en su conjunto. Esa es nuestra obligacion historica y actual.

Desde Siberia con honor.