¿Por qué estamos tan equivocados en Izquierda Unida?

Eso mismo me pregunté yo ayer al ver un anuncio que aparecía en una web afín a La Izquierda. La cuestión era que se presentaba a Falange Autentica como "lo que creías que era la izquierda". Es decir, que yo, toda mi vida pensando que IU era la izquierda y resulta que no, que hay otro grupo que se define mucho mejor que IU como la izquierda. Señoras y señores, ese gran partido que es Falange Autentica cuenta con un nuevo fan, yo mismo. Y soy fan suyo, no porque considere que son la izquierda o que representan en sus planteamientos algo cercano a esta. No. Soy fan suyo porque han sido capaces de colar en el seno de La Izquierda un anuncio patrocinado suyo. Sus espías son nuestros traidores, ¡se nos han colado!

Gloria a FA, que esos si que saben lo que es la izquierda.

[Aviso a navegantes especialmente torpes: Sí, es ironía]

PD. Gracias David, ¡titulo corregido!

Uriarte, ¡Viva el vino!

Después del ebrio accidente del actual presidente de las Nuevas Generaciones, Ignacio Uriarte, he decidido que, como buen comunista que soy, debo ayudar a las demás personas a superar sus dependencias (véase el patrón o el alcohol). Por eso mismo y para evitarle futuros disgustos a él y a su familia, le recomiendo sinceramente que haga una visitita al 3º Congreso de Estudios Penales que da la Universidad de Granada, esta vez referente a los "Delitos e Infracciones Contra la Seguridad Vial". Ojala tome el señor Uriarte nota y aprenda a beber con moderación, que ya que como dice el señor Blasco, la política le cuesta a uno los dineros, por lo menos no se los gaste en multas ajenas a sus quehaceres políticos.

En fin señores conservadores (menos de la dignidad y la vergüenza) del PP: ¡VIVA EL VINO!

La semana Roja, por Hugo Martinez Abarca

Copypasteo directamente desde Quien Mucho Abarca, que los estudios y la falta de inspiración no dan para mucho.

Desde Soto en Cameros, la semana roja vuelve a Chamberí, de donde nunca debió salir, pues todo el mundo sabe que es el centro neurálgico de la izquierda mundial.

Para muestra un botón: Fausto Fernández preguntó a Ignacio González (el vicepresidente de la Comunidad de Madrid que según los espías de Granados se pasea por Colombia con bolsas de contenido desconocido) por el campo de golf de Chamberí, con el que benefició a los socios de su hermano y de su cuñado y que la justicia declaró ilegal. “Eso no me lo dices en la calle”, respondió el dirigente del partido de los hijoputas y las peinetas universitarias. Salió Fausto a la calle, cogió un ordenador, y se lo dijo en la calle.

El 16 de febrero de 1936 el Frente Popular venció en las últimas elecciones democráticas en muchos años: la derecha le dijo a la ciudadanía que eso no se lo decía en la calle. En Acero Blochevique hemos leído un recuerdo de aquella victoria de la izquierda y, por tanto, de la democracia. Mientras, Rafa nos contaba desde Kabila unas intensas jornadas sobre memoria histórica.

La semana política ha girado sobre el nuevo mantra de moda: un pacto de Estado que nos permita renunciar a unos pocos derechos adquiridos y a cualquiera que pretendamos conquistar. Inés situaba el debate frente a las palabras huecas. En el Congreso de los Diputados se discutía, presuntamente, sobre la crisis. En los medios no se podía encontrar el discurso de Gaspar Llamazares, diputado de la tercera fuerza política: había que buscarlo en el blog de Àngels. A veces los diputados se ganan el sueldo, por mucha demagogia que haya al respecto: viul reflexionaba sobre las remuneraciones y privilegios de nuestros políticos.

Sin necesidad de pactos, casi todos los partidos se ponen de acuerdo en algunas cosas: mientras en Holanda se rompen los gobiernos para salir de Afganistán, en España la Comisión de Defensa autorizó el envío de más tropas a la guerra con el voto a favor del PSOE, PP, CiU, PNV y UPyD mientras IU mantenía la bandera del No a la guerra. Ceronegativo nos lo contaba preguntándose por la famosa pinza. Mientras, en Diseccionando El País veíamos las manipulaciones que hay sobre esta guerra de ocupación: podemos ver en fotos a marines estadounidense defendiendo a un padre y su hija de los talibanes malos… Lo malo es que el mismo padre y la misma niña son defendidos por distintos marines y en distintas poses en distintas ediciones de los diarios lo que hará que algún malpensado sospeche que la foto no es más que teatro para convencernos de las bondades de la guerra.

Para pinza la que hay que ponerse en la nariz al ver cómo el ayuntamiento en el que más voto al PSOE hay de España, Parla (Madrid), se regala suelo público para escuela concertada. En Moscas en la Sopa se señala con acierto que lo que nos debería diferenciar a la izquierda es la defensa de lo público.

En la RASD se celebraba una carrera ciclista solidaria con el pueblo saharaui de la que se deba cuenta en Gotes d’aigua. En Euskadi era Mikel Arana quien reflexionaba sobre la posibilidad de conseguir la paz a raiz de la reciente declaración de la Izquierda Abertzale. Y Luis Ángel Aguilar nos contaba la curiosa iniciativa de los Pazyasos. Y mientras tanta gente hace cosas por conseguir un mundo más justo y pacífico, otros siguen empeñados en la censura, la amenaza y la inquisición: en El Espeto Victoriano se denunciaba la victoria del integrismo cristiano que ha conseguido cerrar una exposición porque a los nuevos torquemadas no les gustaba que otras personas pudieran verla libremente.

Por último, quiero señalar un texto que me gustó mucho: somos un país en el que hay muy poca militancia política y en el que la escasa cultura democrática estigmatiza la militancia política. Por eso hace ilusión ver cómo la utilidad de la militancia es reconocida cuando la aprovechamos para dar voz a colectivos que no tendrían voz sin IU. Manolo Lay cuenta su caso, que es representativo de algunas de las gratificaciones que permite la militancia en Izquierda Unida.

La semana que viene La Semana Roja será elaborada por Lidia. Como no está muy lejos de Chamberí, es posible que no le salga mal. Confiemos en ello.

Rabócheie Dielo - Iskra. Respuesta a la respuesta de Kike

El problema surge más o menos así. Chico conoce a Chica. Chico escribe un poema de amor y su amigo piensa que es súper cursi. Hechas las presentaciones, vamos al lío que es largo.

En primer lugar, creo que sería oportuno justificar el por qué de meterme en este fregao. Como ya dije anteriormente, la culpa la tuvo en cierta forma Cero ya que, gracias a una entrada suya, me plantee la cuestión como reafirmación de mis principios y puesta en común de los mismos.
Una vez salvada la justificación, vayamos a lo que importa.

La aparición del binomio comunismo-muerte no es casual ni, a mi juicio, equivocada. Aparecen juntos porque desafortunadamente los comunistas tenemos un estigma que, infundado o exaltado, debemos de quitarnos a la luz de nuestra acción y de nuestro pensamiento. Reafirmar que reniego de la muerte no es algo singular dentro de los comunistas, pero sin embargo es algo que debemos dejar bien claro desde el principio. Nos guste o no, es una marca que llevamos aparejada y que es hora de ir empezando a aclarar quién debe llevar esa marca verdaderamente (Obama, Zapatero, Merkel…). No es que necesariamente los comunistas tengamos que “expiar” nuestros pecados pasados a cada paso que damos, cosa que como bien dices, los católicos no hacen; sino que debemos dejar bien claro que los pecados pasados no tienen cabida en nuestro presente ni en nuestro futuro. Que no alzaremos la voz gritando (como algún energúmeno hace) “Slava Stalin”.

No es una expiación, es una declaración de intenciones. Por tanto no se mira al pasado, sino más bien al presente.

Lo que sí me parece que flaquea un poco en tu respuesta es el párrafo aquel en el que señalas que “hasta nuestra santísima constitución - tan "democrática" ella - prevé la pena de muerte”. ¿Y qué? ¿Quiere decir eso que, por muy democrática que sea una Constitución, o la voluntad de un pueblo, se debe permitir una bravuconada como la pena de muerte? Me temo que no. Por muchos enemigos internos que existan, la muerte no erradica el problema, solo lo aplaza. Y vuelvo a recalcar, cárcel o privación de libertad no es equivalente a la muerte. Y si es verdad que es la mayoría social la que desea cierta situación y “los menos” los que se oponen a ella, confío en que el problema de espacio carcelario no sea tan grave.

El siguiente párrafo aun adolece de más error.
Más que suene esto a justificación barata, antes de nada hay que desmontar esa falsa teoría de que el capitalismo es bueno porque no mata ni depura ideológicamente. Que lo segundo es una realidad me basta citar la Caza de Brujas, el alter ego de las depuraciones de Stalin. Que lo primero es realidad solo basta con acudir a las cifras de muertos anuales de hambre, malnutrición o enfermedades que tienen curas. Habría quien me diría que eso no es atribuible al capitalismo. Todo lo contrario, todo sistema económico es una forma de generar y distribuir la riqueza (entre otras cosas), y el hecho de que haya quienes no tengan la suficiente riqueza ni para comprar lo básico para vivir, es una causa directa del sistema capitalista. Basta ya de tener que justificarnos nosotros cuando son ellos los que cada año siguen matando de hambre a millones de personas.
Yo no justifico el capitalismo ni lo disculpo. Al contrario, lo condeno como tú haces. Yo tampoco justificaba ni disculpaba al “socialismo real”; al contrario lo condenaba. Buscas una cierta justificación en igualar ambos… Si los estas igualando, ¿Por qué a uno lo intentas justificar, aunque solo sea un poco, y al otro no?

A cada párrafo la verdad es que la cosa va pintando peor.
Pero volviendo al socialismo, es obvio que a priori, y teóricamente, no debería ser algo justificable y "decoroso" que se mantenga la pena de muerte. Pero esta situación solo se puede producir cuando en el país socialista que aspiramos a concluir tenga la suficiente estabilidad. Si un sistema, en cambio, peligra su estabilidad, todos los mecanismos que articule serán legítimos (para ese sistema) para mantener su estabilidad.

¿El fin justifica los medios? Quizá si, o quizá no. No entrare en esa discusión. Pero, ¿Acaso se usaron todos los medios antes de llegar al último y más definitivo medio, la muerte?

Siguiendo por “Por lo tanto, no es que la violencia llegado el caso sea algo justificable. La cuestión es que hay momentos que la violencia contra el sistema es totalmente necesaria. Ahora podremos entrar a valorar esos supuestos, esas posibilidades y esas condiciones que se tienen que dar para usar la violencia, pero llegado el caso, ningunas elecciones que hayamos ganado harán que el capitalismo no saque los tanques a la calle como hiciera con Allende o hiciera en España.”. A esa cuestión ya contesté cuando decía “[…] salvo que esos tanques sean usados para combatir los tanques que saque el capital derrotado para destruir lo que democráticamente la gente ha querido construir. Si ese es el caso, no os quepa la menor duda de que nos veremos en las trincheras.”

Y, finalizando yo también, en respuesta a tu último párrafo, no quiero desligar a Lenin o a Fidel de la obra de Marx. Aplicaron y aplican el marxismo; y condujeron y conducen a su pueblo hacia él, acercándolo. Pero lo que no hare será, aceptando sus luces, negar sus sombras. Ya que la cuestión del respeto a la vida del ser humano es para mí más fundamental que la elaboración de un plan quinquenal o que la paz de Brest-Litovsk, por muy positiva que esta fuese. No me atreveré a menospreciar la labor de estos camaradas, pero si espero que se me permita discrepar mucho en el sentido de que, si para ellos comunismo podía significar asesinato, no me atreva a considerarlos a la altura de esa misma palabra. De esa misma idea.

Salud y espero que te haya gustado mi contestación. Un abrazo.

¿Qué es para mí el Comunismo? Parte II -Aclaraciones, Democracia y Revolución-

Aquí planteo la segunda entrega de la serie ¿Que es para mí el Comunismo? con la intención -sobrevenida- de hacer unas aclaraciones previas. Esta segunda parte no estaba dentro de los planes, o al menos no de este modo, pero fuerzas externas me obligan a ello. Por cierto, que conste que no me parece bien que porque tú tengas acceso a los medios de comunicación se comente más sobre mi entada en tu blog que en el mio ;-).

Pero vayamos directos al meollo del asunto. La muerte. El principal foco de debate debía girar en torno a este termino, sin embargo con un descuido sustituiste en tu interpretación "muerte" por "uso de la violencia", y es ahí donde radica el principio de las malinterpretaciones que ahora creo que debo aclarar.

Donde yo uso muerte me refiero explícitamente a eso: Muerte. Asesinato, ejecución sumaria. Pero es cierto que el termino no esta definido bien al cien por cien en mi anterior entrada y por eso creo que es necesario para evitar malinterpretaciones pasar a definir "muerte" un poco mejor. Muerte es para mí todo aquel asesinato a sangre fría que, sin amenaza real de muerte, provoca uno sobre otro. Es decir, y poniendo dos ejemplos que saldrán también más adelante, la muerte se produce "en el paseillo" pero no en la trinchera. Creo que con eso ya habrá quedado, someramente claro que es muerte o, mejor dicho, a qué me refería yo con "muerte".

Pones como ejemplo en tu blog que, aunque hubiese una mayoría social que demandase el cambio del poder establecido por otro más justo, no tardarían las élites dominantes en "abrir fuego", recordando bien claros ejemplos como el Chile del 73 o la España de 1936. No puedo ni quiero quitarte la razón sobre eso. Aunque bien es cierto que donde antes se daban golpes de Estado, ahora se hace evasión de capitales. Pero volviendo al tema, no implica el no-uso de la muerte que, necesariamente, se tenga que tolerar que alguien se oponga a lo que dicte la mayoría social alzándose en armas; pero tampoco quiere decir que tengamos que ejecutar en las plazas publicas a los burgueses ahorcándolos con las tripas del ultimo burócrata.

Y esto enlaza directamente con las otras dos partes: Democracia y Revolución. Como aclaración indicar que utilizare la palabra "democracia" en el sentido actual (dictadura del capital con señuelos como elecciones periódicas y demás). Para mi, la Democracia es la única herramienta de la que nos debemos valer para lograr la Revolución. ¿Acaso significa eso sacar los tanques a la calle cuando, democráticamente, se pueda iniciar una vía al comunismo, simplemente porque se goce del apoyo popular? Rotundamente no, salvo que esos tanques sean usados para combatir los tanques que saque el capital derrotado para destruir lo que democráticamente la gente ha querido construir. Si ese es el caso, no os quepa la menor duda de que nos veremos en las trincheras.

Es decir, que solo a través de la victoria democrática es posible la Revolución; eso sí, victoria democrática en sentido estricto. En la Cuba previa a 1959 no existía la forma de que la mayoría social demostrase cual era su voluntad de una forma directa, objetiva y palpable. Por lo tanto la Revolución era, en sentido estricto, la culminación de un proceso democrático, aunque tuviese sus deficiencias procedimentales como ya expuse en la anterior entrada.

Por eso, Revolución es entendida por mí como el cambio de un sistema productivo por otro (del capitalismo al socialismo), y que la única justificación que la Revolución tiene es que sea deseada por la mayoría social de forma directa y sin tapujos. No serán las élites de nadie ni los redentores de nadie los que deban decir cuando es necesaria la Revolución. En todo caso, serán las élites (vanguardias, los mas concienciados) aquellos que convenzan a la mayoría social de que es necesaria la Revolución, y que esta llegue a través de un proceso democrático (que, dicho sea de paso, no es necesario que sea a través de unas elecciones, sino que muchas veces una manifestación multitudinaria expresa mucho mas el sentir de un pueblo que unas elecciones periódicas y guiadas por los medios de comunicación).

Primero se me ha tachado de comeflores y sé que seguidamente se me tachará de utópico por obviar la realidad de que concienciar a las gentes es algo en extremo dificil dadas las relaciones de producción existentes, el ritmo de vida impuesto por el sistema de producción existente y la existencia de satelites desinformadores que son garantes del sistema. Bien, no obvio esa realidad pero tambien sé que nadie dijo que esto tuviese que ser fácil. En mi centro de estudios, en mi colectivo y en mi Asamblea lo he dicho varias veces: "donde ellos (las clases gobernantes) hacen dos actos nosotros debemos hacer veinte", porque señores " la emancipación de la clase obrera debe ser obra de la propia clase obrera". Y si es de otra forma, dicha emancipación habrá nacido con un vicio incurable que poco a poco la corroerá como la carcoma a la madera.

PD. Gracias Cero por hacerte eco de mi entrada, y por tener la gentileza de confrontar tu opinión con la mía. A esta parte aun le seguira una tercera, porque toda buena saga que se precie debe tener tres partes, que por eso Marx invento las trilogías*.

*PD2. ¿Alguien conoce una cuatrologia? ¿existe alguna palabra que exprese el sentido de cuatrologia?

¿Qué es para mí el Comunismo? Parte I -Definición, la muerte y la UJCE-

El otro día me puse nostálgico. Bueno más bien, me pusieron nostálgico a través de un mensaje previo que, por cierto, tengo intención de contestar en algún momento no muy lejano. La cuestión es que inspire hondo y me pregunte "oye, ¿tú eres comunista?", una pregunta que, quizá, antes de militar en la UJCE ya debí haberme hecho. La verdad es que creo que sí, soy comunista. Pero como hay gente que tiene muy mal concepto del comunismo -con ninguna razón a mi juicio, pero con sus motivos-, intentaré explicar por qué lo soy, con el objeto de poder echar un poquito de luz sobre esa antigua palabra: "Comunismo"

Antes de nada debemos empezar por definir ¿Qué es Comunismo? Comunismo no es ni más ni menos que el sistema social más igualitario, justo y consciente que el ser humano -con sus capacidades- puede conseguir. Es la deseada sociedad sin clases. ¿Quien puede oponerse a una sociedad con tanta libertad donde, como decía Lennon, en lugar de un hombre encontrásemos un hermano?

Pero nos queda un largo camino para llegar a eso, y, mientras tanto, ¿Qué?. Pues mientras tanto han surgido diferentes sistemas que no entrare a valorar por ser imposible analizar en un post el contexto histórico-económico-social de cada nación y de cada movimiento revolucionario. Sin embargo sí tengo claro algo: Comunismo no significa muerte. Y todos aquellos que, en el transcurso de su búsqueda del comunismo, usaron la muerte -de un solo hombre, de una sola mujer, de un solo niño- no merecen, a tenor de mi concepción, el adjetivo de comunista. Por lo que declaro que, cuando nos plantan la foto de "padres del comunismo" con los caretos de Marx-Engels-Lenin-Stalin/Trotski-Mao, de ahí sobran al menos cuatro.

Eso no es para mí comunismo. ¿Quiere esto decir que Fidel o el Che no son comunistas? Efectivamente, desde mi óptica, no son comunistas. Otra cosa diferente será que incluyesen en sus programas y políticas actuaciones de comunismo o de transición hacia este, pero el uso de la muerte como medio necesario para asegurar la aplicación del comunismo desdibuja el concepto entero de comunismo.

¿Y qué haces en una organización marxista-leninista? El nombre de marxista-leninista me parece malo ya que, como exponía, no entra parte de ese nombre en mi concepto de comunismo. Sin embargo, como también decía anteriormente, que Fidel (Lenin) hubiese usado la muerte, no quita que Fidel (Lenin) pueda ser útil para alcanzar el comunismo. Como persona probablemente Lenin dejaba mucho que desear, sin embargo es cierto que como organizador y como pensador era francamente bueno. Por lo tanto, tomando el marxismo-leninismo no como un "oh amado líder, imitaremos tus pasos y el lugar hacia donde fuiste" sino como un "esa forma de andar puede llevarnos a mejores caminos de los que tu decidiste/tuviste que andar", me siento a gusto como adjetivo de mi organización aunque no me parezca apropiado autodenominarme marxista-leninista. Soy -o eso creo- un comunista que pertenece a una organización marxista-leninista y que, además, cree en ella y sus gentes.

Por supuesto acepto, y seria de utópicos no aceptarlo, que en mi organización hay marxistas-leninstas que lógicamente no se adecuan a mi definición de comunista, y que, probablemente se sientan incómodos con un camarada como yo -aunque también se que son los menos-, pero allá cada cual con su conciencia. La mía, afortunadamente y gracias a alguien muy especial, esta bastante tranquila y bastante orgullosa de ser mía.

En breve, Parte II, cuya temática, aunque aun no definida, espero que salga tan pura como esta me salió.

Eh, tú, sal de aquí antes de que me convierta en Centroamerica

Si alguna vez, caminando por la calle os encontráis con alguien que, aparentemente, os da consejos bienintencionados sobre qué hacer con los ahorrillos de casa y os sugiere que, para incrementar el liquido disponible os despojéis de vuestros hijos... ¡DESCONFIAD! ACABÁIS DE TOPAROS CON: ¡¡¡¡el FMI!!!!

Esta gente (por favor, no confundir con el FBI -Llamazares, hijo, esto va por ti; te quieren matar pero más poco a poco-), se dedica a arruinar países. Y con bastante éxito, por cierto. Sus recetas van desde joder a las clases populares hasta destruir cualquier atisbo de clase popular. Como digo, han demostrado, a lo largo de su historia, ser bastante eficientes en esta tarea.

Un breve ejemplo: tómese un país cualsequiera. ¿Han hecho ya su selección? Bien, sigamos. Ahora imaginen que su país, del cual son presidentes, no dispone de gran capacidad financiera, sin embargo, existe una relativa paz social, la gente es generalmente feliz. Sin embargo, un tipo de esta institución asesina (quise decir, financiera) se les acerca y les enseña fotos de un paraíso capitalista (es decir, una fotaca de Abu Dhabi retocada con photoshop donde se han eliminado las miles de personas que pasan hambre y podredumbre, y se ha realzado el color de los grandes edificios); tras enseñarles la foto les hace la siguiente pregunta "¿Quiere que su país se asemeje a esto?"; uno se lo piensa y mientras se lo piensa el tipo del FMI suelta la siguiente frase, como el que no quiere la cosa, "Le advierto que todos sus vecinos ya han contestado afirmativamente". Lo más seguro es que la primera imagen que les llegue a su cerebro si no aceptan la oferta sea la del Abu Dhabi real, sus calles y su podredumbre. Ustedes no quieren eso.

Así que, aceptan las recetas que el trajeado caballero les da y que, resumiendo, consisten en lo siguiente: "Sus capitales se depositaran en bancos sólidos extranjeros -EEUU es un buen sitio para los ahorros de un país entero-; pero no se preocupe, porque solo nos los quedaremos como garantía. Lo segundo que haremos sera concederle un crédito enorme que usted usara para pagar a empresas -EEUU es un buen sitio para contratar empresas- que le edificaran ese paraíso capitalista que le acabo de enseñar. Y lo tercero que haremos será satisfacer necesidades que su ciudadanía no tiene, encargo que correrá a cuenta de empresas extranjeras; pero que a cambio de un buen soborno a todo su gobierno usted defenderá como de extrema necesidad y el pueblo le aclamará."

Uno, que no es tonto, lo pensará y dirá "¿Y si la gente no me aclama?". El del FMI sonreirá sabiéndose con la respuesta: "Entonces le darán un golpe de estado popular -revolución lo llaman por aquí- nosotros lo llevaremos a un país de esos que han expoliado su país para que, mientras que los revolucionarios se ven incapaces de salir de la crisis en la que hemos metido el país, usted pueda preparar tranquilamente su discurso de regreso en el que le demuestra al pueblo como la revolución ha sido un fracaso que lo que ha hecho ha sido traer al país la crisis que usted y yo ahora mismo estamos creando. Justo después usted sera aclamado de por vida. Y si eso no sucede, invadimos el país y listo. Ah, y huelga decir que su país nos estará eternamente agradecido a través de una deuda que no podrán pagar en generaciones... ¿Que le parece?, ¿le hace un cogñac?"

Bueno, todo esto viene a cuento de que estos tipejos arruinapaises acaban de dictaminar que lo que España tiene que hacer es bajar los salarios, que con la crisis que hay (¿adivinan quien tiene parte de culpa de lo que ha pasado?) ya esta bien de cobrar una mierda de sueldo. Es la época de no cobrar ni una mierda de sueldo.

Lo dicho, desconfíen. Y si van de mi parte, péguenles una patada en los mismos cojones.