Cruzando datos sobre la crisis económica en Granada

No seré muy pesado; pocos datos extraídos de la Cámara de Comercio de Granada que pondré aquí para el conocimiento de todos y que, espero arrojen un poco de crítica sobre la crisis económica.

Los datos son extraídos de la publicación de la Cámara de Comercio de Granada referente al tercer trimestre de 2010, que son los últimos publicados.

Antes de nada un análisis global:

- La principal queja, tanto de las industrias y comercios granadinos como de los nacionales es la debilidad de la demanda (en torno al 80%). Muy por encima de los problemas de liquidez o financiación (un 40% en el conjunto nacional y un 60% en Granada) Quedándose atrás circunstancias como la competencia, la capacidad instalada, el personal cualificado o los trámites burocráticos.

Es decir, que el principal problema, como decíamos, es la demanda. En otras palabras, los salarios. De acuerdo con el modelo de Bhaduri y Marglin, los salarios en una economía como la española, pueden tirar de la producción y del consumo; tal y como al parecer demandan los empresarios españoles. Sin embargo, la CEOE (los representantes de los empresarios) siguen pensando que la mejor forma de salir de la crisis es bajar los salarios. Ante esta situación ¿Por qué nadie ha puesto de relieve el evidente distanciamiento entre la CEOE -y CEPYME también- y el conjunto de los empresarios con al menos un trabajador? ¿Por qué, al parecer, tan sólo "los buenos" (partidos políticos y sindicatos) son los que se distancian de sus representados? Es evidente que la división es mucho más radical entre empresarios que, por ejemplo, entre votantes. Y sin embargo, como indicaba más arriba, nadie dice nada.

Pero volvamos al informe de la Cámara de Comercio.

- Si acudimos directamente a la encuesta, las respuestas, en muchos casos, son bastante contradictorias. Por ejemplo, un 26,84% de los encuestados preveen que en el 4º trimestre (con datos desestacionalizados, según los encuestadores), el volumen de cifra de negocio aumente. El número de trabajadores a aumentar, sin embargo, no será mayor del 9,04%.

- Los precios de venta durante el tercer trimestre, según las encuestas, han caído en un 23,47% de las empresas frente a un 8,56% que dicen haberlos aumentado; un 67,97% los mantuvo. Ante estos datos los lógico sería que la inflación disminuyese o se mantuviese, sin embargo durante esas fechas los precios crecieron en Granada en torno al 2%, bastante más, por cierto, de lo que crecieron los aumentos salariales durante 2010, un 1,7%.

En definitiva, y terminando de cruzar los datos, de acuerdo con los empresarios lo fundamental es el aumento de la demanda (de los salarios). Sin embargo vemos como últimamente los precios superan ampliamente el aumento salarial, por lo que díficilmente será posible que los salarios sean suficientes como para reactivar el consumo, ya que con menos sueldo habrá que pagar más caros los bienes y servicios. Es la pescadilla que se muerde la cola y que, sin embargo, afecta a los sectores más débiles de la economía, en este caso, granadina. De hecho, la mayoría de los encuestados (un 93,71%) no exportan, con lo que se puede deducir que su planta es bastante reducida. Así, pequeños empresarios y asalariados están pagando las consecuencias de una crisis que ni provocaron ni deberían pagar, pero que la pasividad de unos y la lumpemproletarización de otros está dejando un camino limpio de piedras para que los poderosos mantengan, como si nada hubiese pasado o incluso viéndose reforzados, su poder.

Hipocresía militar en unos pocos datos

Como sabemos, Libia está siendo atacada por EEUU, Francia, Italia y España entre otros. Bien, no quiero entrar en este post en la legitimidad o no del bombardeo o incluso en su necesidad. Aunque quizá sí; me detendré por un momento en la “necesidad” del bombardeo.

Existe un principio fundamental en la naturaleza que dice que, a quien no tiene algo es difícil quitárselo. Aplicándolo a Libia, se le está bombardeando por usar material militar sobre la población; un hecho totalmente condenable y perseguible judicial e internacionalmente. Pero pongamos el acento en cómo Libia puede bombardear a su población. La respuesta es obvia y sencilla: porque tiene armas.

Esto nos debería llevar a otra pregunta: ¿Quién le dio las armas a Libia?

De acuerdo con el SIPRI (Stockholm International Peace Research Institute -o Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo-) Libia adquirió en los años 2009 y 2010 14 millones de dólares en armamento provenientes de Francia e Italia. Justamente aquellos que lo están bombardeando ahora. Les vendieron armas, ¿pero para no usarlas? ¿acaso para dejarlas coger polvo o como objeto de decoración? ¿El país galo o el italiano no sabían que cuando alguien posee un arma existe un riesgo a que lo uso? Incluso España, según diversas ONGs vendió ilegalmente armamento a Libia.

Después de esto también vendría bien hacerse mirar cómo Francia, por ejemplo, vende armamento en los últimos diez años a regímenes dictatoriales como el de Marruecos (con quien España mantiene muy buenas relaciones) por valor de 250 millones de dólares; o Arabia Saudí por la friolera, en los últimos diez años de 1393 millones de dólares. No está nada mal el negocio de la paz ¿eh, amigos?

Este es el negocio de la hipocresía. Matar mientras se comercia es, tan sólo, un daño colateral.

Extinción o destrucción, el camino ácrata de la UGR

En 1917, y antes, se hablaba de la diferencia entre el anarquismo y el comunismo. Mientras que unos, los ácratas, desean destruir el aparato del Estado, los comunistas prefieren su toma revolucionaria -y para los pielfina, no necesariamente violenta en sentido “estricto”- con el objetivo de ponerla al servicio de los intereses de clase como paso previo y conjunto a su paulatina desaparición en tanto que el Estado, como tal, es un organismo de la clase dominante para poner fin a los conflictos entre clases a través de una falsa conciliación.

En fin, una vez hecha la explicación que se deriva de cuál es el camino ácrata, el de la destrucción, lo igualo -salvando las distancias y con cierta jocosidad- a la cuestión de Bolonia. Como seguramente saben, Bolonia es un proceso por el cual, además de otras muchas cosas, desaparecen los planes de estudio actuales (ya en extinción, diplomaturas y licenciaturas) y se abre paso a los Grados.

El mecanismo de implantación de los Grados es el siguiente. Supongamos que en un año dado, 2011 por ejemplo, de la licenciatura de Derecho se elimina el primer curso y se comienza a impartir el Grado de Derecho. En 2012, el año siguiente, la licenciatura eliminará, además, el segundo curos y el Grado ganará un curso más, impartiéndose clases hasta segundo del Grado. Con el paso de los años -5, de hecho, que son los que dura la carrera de Derecho-, la licenciatura no existirá. Por su parte, sólo existirá el Grado de Derecho.

Y, ¿qué sucede con aquellos estudiantes que, a pesar de todo, suspenden una asignatura de la licenciatura y al año siguiente sólo se imparte el Grado? ¿Pierden la carrera? ¡No! La Universidad, esa institución adoctrinaria, lo tiene todo pensado. Las licenciaturas que dejarán paso a los Grados son licenciaturas con docencia a “extinguir”. Es decir, poco a poco desaparecen pero se crean unos mecanismos por los cuales la gente que suspenda tiene derecho, al menos, a hacer el examen correspondiente a la licenciatura, aunque no dispongan de docencia o “clases”. Eso es extinguir. Poco a poco, y de manera gradual pasamos de una cosa a la otra.

Sin embargo la UGR, y en especial el departamento de Economía Española e Internacional de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales ha optado por la vía ácrata: la destrucción. Ahí va mi caso particular una vez hechas todas las consideraciones previas.

Yo comencé estudiando Administración y Dirección de Empresas junto con la carrera de Derecho. Abandoné Derecho para usar Administración y Dirección de Empresas como puente al segundo ciclo de Economía. Para evitar Bolonia el paso por ADE es fundamental. Pero no sólo es fundamental pasar por ADE, sino que además es necesario tener aprobado todo el primer ciclo de ADE. Afortunadamente de primero de ADE -ese curso que ya se encuentra extinguido, sólo con examen y sin clases- tengo todas las asignaturas aprobadas salvo una que, por suerte o mejor dicho por desgracia, se cursa en ADE+Derecho en un curso mucho más avanzado (fíjense la paradoja, en ADE se cursa en primero y en ADE+Derecho en tercero). Como habrán podido deducir, esa asignatura es necesaria para mis planes de futuro y no tengo ni puta idea de en lo que puede consistir porque nunca la cursé.

Afortunadamente, como decía, existen mecanismos. Ayer decidí ponerlos en marcha. Yo tengo que examinarme el día 22 de Junio de Economía Española y Mundial I de la licenciatura de ADE. Sin embargo el plan que me propone el profesor, al parecer encargado de los alumnos repetidores (o los que están en mi situación), es que cojamos el curso del Grado y hagamos el examen del Grado. Eso estaría casi bien si no fuese porque las fechas no son las mismas, la metodología tampoco y los contenidos distan bastante entre la licenciatura y el Grado. En otras palabras y para aclararnos: la UGR ha destruido Economía Española y Mundial I y la alternativa que ofrece es hacer un examen de otra asignatura y de otra carrera diferente a la mía -porque el Grado en el que se imparte ni siquiera es el equivalente a ADE, sino a Finanzas-.

Para ser más ilustrativos aún. Imaginen que a un médico le dicen que para sacarse la carrera tiene que examinarse de Anatomía pero que para ello va a asistir a las clases de Teoría del Estado, asumirá el programa de Teoría del Estado y usará el manual de Teoría del Estado. ¿Sentido? Ninguno. Irritación y ganas de cagarse en todo, muchas; porque básicamente están jugando con mi futuro. Y lo mejor de todo esto es que el “tutor” que se asigna a esa asignatura que tengo pendiente no sabe por qué lo han designado a él ni sabe prácticamente nada; con lo que la sensación de solidaridad entre ambos es bastante grande. “Obreros y estudiantes unidos y... y... y sin saber ambos qué hacer”

Y luego dicen que la educación anda mal en este país... anda de culo señores, de puto culo.

La reforma de las Cajas de Ahorros

El gobierno ha decidido dar otro ejemplo más de su marcado carácter neoliberal en cuestiones económicas: la nueva reforma de las Cajas de Ahorros. Después de haber intentado sin todo el éxito que les hubiese gustado, convertir a las Cajas en Bancos, tras la aprobación del decreto por el que se creaba la figura de las SIPs (Sistemas Integrados de Protección), mediante los cuales las Cajas se fusionaban entre sí convirtiéndose, en su conjunto, en un banco, el gobierno vuelve a la carga de nuevo.


Caja Granada, por ejemplo, optó por esa vía, la del SIP. Otras Cajas, sin embargo, prefirieron aunar fuerzas y fusionarse en una nueva Caja, pero manteniendo su carácter social. Este hecho, el de que no todas las cajas se convirtiesen en bancos, ha dado lugar a que el presidente Zapatero y su gobierno decida que se acabó, que o todos somos bancos o este país se va a la ruina (ya saben, aquella vieja falacia de “o se aprueba la reforma laboral o nos vamos a la ruina” o aquella otra de “o se aprueba la reforma de las pensiones o nos vamos a la ruina” herederas directas del “o votan al PSOE o llega la derecha”, falacias decía).


Pero creo que para entender con algo más de profundidad que significa este cambio de Cajas a bancos, hay que explicar las diferencias fundamentales entre sí.


Principalmente, las cajas de ahorro, a cambio de beneficios fiscales y otra serie de prebendas, tienen que dedicar al menos un 25% de sus beneficios a Obra Social (residencias, colegios, becas...). Además, los órganos de dirección de las cajas están compuestos de forma estamental por representantes políticos, de los trabajadores, de los consumidores y del mundo empresarial. Por otro lado, a diferencia de los bancos, las cajas de ahorro son fundaciones y tienen prohibido acudir al mercado de capitales, es decir, no pueden obtener financiación a través de la venta de acciones porque, simplemente, su capital no está compuesto por acciones; al contrario de lo que ocurre en los bancos, donde sus beneficios van a donde deciden sus accionistas, en tanto que como Sociedades Anónimas que son, su capital y sus órganos de dirección están compuestos por acciones y accionistas.


Es decir, y poniendo el dedo dónde más nos interesa, la principal diferencia radica en que mientras unas tienen una gestión más “social”, los bancos tienen una finalidad netamente capitalista, dirigida a intereses personales. A estas alturas a nadie le choca que el PSOE liquide una “banca” social para reconvertirla en una banca “capitalista”, sin embargo, debería rechinar en las conciencias que eso se haga así, y más teniendo en cuenta que la principal causa de nuestra crisis tiene su origen en los intrincados mecanismos de los sistemas financieros, principalmente de los propios bancos.


Pero una vez hecha la distinción, vayamos al hecho en sí. El gobierno ha decidido que el core capital de las entidades financieras sea del 8%. Es decir, y abreviando mucho la cuestión, que las Cajas, necesariamente, deberán fusionarse en bancos, incluso aquellas que ya estaban fusionadas, para cumplir estas exigencias de capital. Pero no sólo el qué en esta cuestión es importante (recuerden, cajas = beneficios sociales; bancos = beneficios para accionistas), sino que el cómo tiene aún más importancia.


Para lograr reconvertir cajas en bancos, el gobierno central comprará cajas de ahorros convertidas en bancos previamente (recuerden, las cajas no tienen accionistas, por lo que para comprarlas deben ser primeramente bancos), saneará sus cuentas mediante el dinero de todos y cada uno de los españoles y después venderá los bancos nacionalizados al mejor postor. Es decir, y a resumidas cuentas, que los españoles taparemos los agujeros que crearon “otros”, para que después esos mismos “otros” recompren sus bancos ya limpios de polvo y paja. El negocio redondo.


La pregunta que debería rondarnos por la cabeza una vez destapado el pastel es: Si las cajas están tan mal pero el gobierno puede salvarlas para después entregárselas a los “otros”, ¿por qué no usamos esos recursos para crear una banca pública gestionada directamente y de forma permanente por el Estado, para evitar el negocio de los “otros”, esos que precisamente tienen mucha culpa de nuestra crisis?


Si a estás alturas aún son capaces de hacerse esa pregunta es porque no han entendido nada. Es el capitalismo, estúpidos.

Si Marcelino Camacho no hubiese muerto, estos hijos de puta lo habrían matado

Sin movilización, resignación. Esa es la única clave que todo sindicalista debe comprender; y así nos estamos viendo, resignados. La contrarreforma de las pensiones pactada entre Gobierno y sindicatos debe hacer pensar a la izquierda alternativa y plural quienes son sus aliados y quienes sus enemigos. Nos hemos dejado entregar trayendolos incluso al evento politico-cultural más importante del país, la Fiesta del PCE, para que después nos paguen con esta moneda.

Es hora de salir a la calle a manifestarse contra esta reforma y señalar a las claras a sus culpables. Y tan culpables son los que proponen como los que firman sin presionar, sin movilizarse, sin luchar. Afortunadamente en este país existen sindicatos que aún no han olvidado para quien trabajan y a quien tienen que defender, como así se está demostrando en Galiza, Euskadi, Catalunya y Nafarroa.

CCOO y UGT nos acaban de dejar vendidos. Debemos respetar, como decía el camarada Cayo esta mañana, la democracia interna de los sindicatos, pero a la vez debemos empezar a llamar a las cosas por su nombre. CCOO y UGT se han convertido en centros de formación al servicio del Gobierno y no han sido capaces de liderar la lucha trabajadora en esta dura pelea contra los mercados. Es el momento de echarlos a un lado y trabajar por la clase trabajadora del lado de aquellos que aun guardan un poquito de dignidad.

El conflicto es simple, democracia o tiranía; movilización o resignación; socialismo o barbarie. En nuestra mano está volver a dejarnos engañar o luchar de una vez por todas por sacudir toda la podredumbre que existe en las cupulas sindicales y en sus radios de influencia y poder.

Menos mal que Marcelino murió, de no haber sido así, hoy habría muerto de pena.

Seguimos hablando de pensiones

Y yo, como mi última entrada se refería precisamente a ese hecho, pues les remito directamente a ella, aunque también les agradecería que le echen un ojo a las impresiones del resto de compañeros y camaradas que se han sumado a esta campaña.

Salud y que lo disfruten.

¿Qué reforma? El Sistema Público de pensiones y sus problemas

Mi amigo Jairo anda tocando un tema bastante peliagudo y de actualidad: las pensiones. En su reciente entrada en la que se hace eco de una campaña que debido a mi escasez de tiempo fue un copia y pega de la pagina web de Izquierda Unida. No fue una entrada meditada ni una reflexión muy seria, y lejos de entrar a valorar los argumentos de IU en referencia a este asunto prefiero, apoyándome en ellos, dar los mios y hacer la entrada que debí hacer como dios manda.

Y precisamente apoyándome en el texto de Jairo y de IU procedo con el análisis.

El hecho de que la edad real sea la más alta, como bien apunta Jairo, es debido a que la edad legal es ya de por sí alta. En ese caso entonces cabe plantearse, ¿si los españoles nos jubilamos más tarde que el resto de europeos, por qué debemos retrasar aún más nuestra edad de jubilación? ¿Para seguir siendo los que más tarde se jubilan? No existe necesidad de ninguna clase de retrasar la jubilación si la piedra de apoyo es que estamos ante un problema de edad respecto de la media europea. Es evidente que no.

Si la cuestión de retrasar la edad legal es por un problema demográfico, la cuestión es bien diferente. Yo coincido en este caso con el argumentario de Izquierda Unida en que no existe problema demográfico. Existe, en todo caso, evolución demográfica. Que sea un problema o no depende de la voluntad política y de cómo se encare el hecho. Es evidente, como bien indica Jairo, que de permanecer todas las variables iguales -el caeteris paribus que en las Ciencias Sociales se cumple en extrañísimas ocasiones- la pirámide de población indica que sería conveniente cambiar el sistema de asignación de pensiones. Bien, caeteris paribus estamos hablando de una tasa del 20% de paro, de un 60% de mileuristas (1) y de un crecimiento cercano al 0% en la economía. Ese es el caeteris paribus que aconseja un cambio de política en materia de pensiones. ¿Estamos dispuestos a aceptar ese hecho como general y continuado para la economía? Es decir, ¿el Gobierno piensa que esto no mejorará? y de ser así, ¿a qué esperan para decirlo a las claras? Evidentemente, esa no es la situación que se espera para dentro de 30 años ( ¡30 años! eso es una salvajada de predicciones en ciencias sociales, insisto); se espera un crecimiento medio del 2% (2) y ello equivale a más trabajo, es decir, más cotizaciones.

Pero ya que hablamos de cotizaciones, hay que tocar el tema de los salarios. Las cotizaciones a la Seguridad Social (que pagan las pensiones) se nutren, en su mayor parte, de un porcentaje sobre las rentas del trabajo. Si se suben los salarios, se incrementa el importe de las cotizaciones y, por tanto, hay más dinero para pensiones. Esta deducción tan simple parece resistirsele a los "expertos" del Ministerio de Trabajo. Es decir, que la cuestión de la precariedad y los bajos salarios en el mercado de trabajo son un problema mucho más serio para la sostenibilidad del sistema público de pensiones que la cuestión demográfica.

Por tanto me niego a que la solución para mantener las cosas como están sea el establecimiento de un impuesto. Repercutir en los ciudadanos legales un impuesto cuando uno de cada cuatro euros no pasa por controles -es decir, es dinero negro- es un robo, y de los grandes. Evidentemente Jairo hace una pregunta que dice, "¿a qué queremos renunciar?" Yo, por ejemplo, a la estafa fiscal.

Continúo más o menos con la linea del articulo de Jairo. El tema de la inflación hace que las pensiones reduzcan su cuantía cuanto mayor es el cómputo de años para su ajuste, pero no es un gran argumento ya que el Estado aplica coeficientes correctores muy similares a los de la evolución de la inflación; sin embargo se entiende que los últimos años de trabajo suelen ser más cuantiosos en materia de salarios (y, por ende, en futuras pensiones) debido a la aplicación de trienios, quinquenios y complementos varios que conforme se continúa trabajando se van adquiriendo. Por tanto, ampliar el computo equivale a la reducción de la pensión, pero por otros motivos no tan ligados a la evolución de la inflación. Dicho sea de paso, en España se usa el término para hacer el cómputo de la base cotizante de "los últimos X años trabajados"; en Francia, por ejemplo se usan "los mejores X años trabajados" en cuestión de salario.

De todas formas lo más jugoso del tema de las pensiones viene a continuación: el sistema privado de pensiones. Lejos de que sean rentables o no, creo que hay que centrar el problema en lo siguiente: son manifiestamente injustas.

En un sistema de capitalización (tanto contribuyes, tanto recibes) los ricos gozan de pensiones más opulentas y los pobres de menos (si es que han podido contribuir al plan privado porque el consumo -hipotecas, luz, agua, gas...- les permitía destinar algún importe a dicho plan). En un sistema de redistribución (el nuestro) se consigue paliar en cierta medida la desigualdad al establecer pensiones mínimas (384,50 euros) y máximas (2.466,20 euros) (3) (4). Es decir, que se logra, al menos, garantizar un mínimo de subsistencia independientemente de cuanto se contribuya y se garantiza una cierta equidad en el reparto; cuestión que, como indicaba, no ocurre en los sistemas de capitalización.

Al margen de esto, aun pareciéndome lo más importante, es cierto que el sistema de capitalización no es rentable para el ciudadano de a pie y que lo único que logra es inmovilizar un dinero -que como digo no es rentable- y dejarlo en manos de los mercados financieros, es decir, cajas, bancos y aseguradoras. Evidentemente, como indica Jairo, sólo las deducciones fiscales hacen atractivo el ahorro en planes privados. Es decir, sólo el hecho de que de nuestros impuestos le paguemos a aquellos cuya capacidad económica les permite desviar dinero a un plan privado de pensiones -a las claras, a los sectores más ricos o acomodados de la sociedad- hace que esos planes sean rentables. Abreviando, aquellos que proporcionalmente evaden más impuestos -tiran más del dinero negro- además reciben subvenciones del Estado para proteger su ahorro.

Por otro lado, y prácticamente cerrando ya el tema, Jairo habla de las motivaciones de un gobierno para tomar una medida tan impopular como esta. España (los españoles) tiene ahorrado en planes de pensiones en torno al 8% del PIB. Estados Unidos el 67,7% (5). La respuesta es bien simple, una vez hemos vivido un crash económico de la envergadura del problema de las sub-prime los bancos necesitan liquidez y los fondos de pensiones son un bocado muy apetitoso. Quien pueda negar que los poderes económicos y financieros no controlan a los gobiernos que lance la primera piedra, porque yo no lo haré. Da igual un socialista que un pepero, ambos tienen los huevos bien acariciados por un puñado de buitres y tiburones financieros, y lo demás es no querer ver la situación real de las cosas.

La exculpación de Zapatero y del PSOE radica en la siguiente cuestión: aparte de arrodillarse, ¿piensan hacer algo más?

Espero que des por contestada tu entrada y que haya arrojado un poco más de luz a tus dudas.


(1) http://www.elpais.com/articulo/economia/asalariados/espanoles/mileuristas/elpepueco/20071009elpepueco_8/Tes
(2) http://www.vnavarro.org/?p=5227
(3) http://www.seg-social.es/Internet_1/Trabajadores/PrestacionesPension10935/PensionesdelSeguroO10970/Vejez/index.htm#5137
(4) http://www.eleconomista.es/economia/noticias/1793870/12/09/El-Gobierno-fija-las-pensiones-minimas-para-2010-subiran-un-4-de-media.html
(5) OCDE. Estadística.